El Plan de Contingencia Alimentaria de Chile constituye una respuesta de corto plazo frente a la crisis alimentaria global, caracterizada por el aumento de precios de alimentos e insumos, disrupciones logísticas y riesgos climáticos. Elaborado en el marco de la Comisión Nacional de Seguridad y Soberanía Alimentaria, el plan articula medidas intersectoriales orientadas a garantizar la disponibilidad, el acceso y la adecuada logística de alimentos, priorizando el fortalecimiento de la producción nacional, el apoyo a la agricultura familiar y la mejora en los mecanismos de comercialización y distribución