Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
La NOAA estima un 61% de probabilidad de que El Niño se presente hacia mediados de 2026. La OMM advierte que un evento fuerte traería sequías severas a Belice, Guyana, Surinam, Jamaica y Trinidad y Tobago, amenazando cultivos y suministros de agua en países del Caribe que ya enfrentan altos precios de alimentos importados por el conflicto con Irán.
Los años 2023-2025 promediaron más de 1,5°C sobre niveles preindustriales, con 2024 siendo el año más cálido registrado. Un super El Niño sobre esta base agrava los impactos en rendimientos agrícolas del Caribe, donde El Niño históricamente genera sequías, olas de calor y estrés hídrico que reducen la producción de cultivos clave como maíz, frijol y caña de azúcar.
Modelos climáticos del NCAR indican que el evento de El Niño 2026 podría ser el más fuerte registrado. La NOAA estima al menos 50% de probabilidad de un evento "fuerte" o "muy fuerte" en el invierno boreal. Algunos modelos proyectan anomalías de temperatura global superiores a +2°C sobre niveles preindustriales, lo que sería la primera vez en la historia registrada.
ALC concentra el 34% del agua dulce renovable del planeta, pero sequías y degradación de cuencas afectan a más de 100 millones de personas, especialmente en zonas rurales, territorios indígenas y regiones áridas. La FAO advierte que la agricultura familiar sostiene más del 80% de la producción agrícola regional, pero sin agua gestionada sosteniblemente su viabilidad está en riesgo.
El modelo ECMWF proyecta un super El Niño en verano-otoño 2026, con temperaturas superficiales del Pacífico central ecuatorial posiblemente superando las del evento récord de diciembre de 2015 (+5,04°F sobre la media). La NOAA estima 61% de probabilidad de El Niño en mayo-julio y 33% de que sea fuerte, con impactos esperados en sequías del Caribe y reducción de actividad de huracanes en el...
Durante la sequía de El Niño 2023-24, el tránsito diario por el Canal de Panamá cayó a 24 naves (frente a las 36 habituales), con restricciones de calado a 44 pies. La NOAA advierte que el El Niño 2026-27 podría volver a reducir los niveles del lago Gatún y replicar estas disrupciones, con impacto directo en el comercio agroalimentario de la región.
El Centro de Predicción Climática de la NOAA (CPC) monitorea la temperatura superficial del mar en la región Niño-3.4 —una franja del Pacífico ecuatorial central cuyos efectos se transmiten al Caribe y América Latina— y establece +1,5°C de anomalía como umbral para clasificar un evento como "fuerte". Para 2026, el CPC estima un 62% de probabilidad de que El Niño emerja en el trimestre...
El Caribe es la subregión con menor porcentaje de metas con pronóstico de cumplimiento (13%), frente al 19% de América del Sur y el 18% de Centroamérica y México. El 45% de las metas en el Caribe muestra estancamiento o retroceso, el porcentaje más alto de las tres subregiones, evidenciando una vulnerabilidad estructural agravada por la fragmentación geopolítica global.
La región solo alcanzaría el 19% de las metas de la Agenda 2030 al ritmo actual, menos que el 23% estimado el año anterior. Un 42% de las metas avanza en la dirección correcta pero a ritmo insuficiente, y un 39% está estancada o en retroceso respecto a 2015.
Máximo Torero (FAO) advierte que el alto costo de fertilizantes y el conflicto prolongado obligarán a reducir insumos y siembras. Un recorte del 20% en fertilizantes podría desplomar rendimientos un 25%, afectando el 50% del presupuesto productor.