El gobierno de Argentina ha asumido al agua como un pilar de la acción para el periodo 2016-2019, de manera que a partir de su uso y aprovechamiento se logre erradicar la pobreza en sintonía con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030. Para lograrlo, se elabora el Plan Nacional de Agua como un instrumento de planificación que busca implementar una política hídrica acorde a dichas metas globales. El Plan responde a la “falta de planeamiento y pensamiento responsable que logró que amplias franjas de la sociedad se acostumbren a vivir sin los servicios básicos esenciales, como el acceso al agua, pensando que ello era normal”. Dicho planeamiento debe superar mediante infraestructuras la heterogénea distribución de los recursos hídricos con un 84% del total en las provincias de la Cuenca del Plata, y los restantes dos tercios del territorio constituido por regiones áridas y semiáridas. Del total de recursos hídricos renovables, anualmentesólo se aprovecha en el país alrededor de 7,5% para diversos usos, por lo cual el potencial de desarrollo en base al agua es enorme.