La Estrategia Nacional de Calidad del Agua 2016–2030 establece el marco estratégico de Ecuador para mejorar, proteger y recuperar la calidad de los recursos hídricos mediante generación de información, control de la contaminación, fortalecimiento del marco regulatorio, coordinación interinstitucional, mejoramiento de servicios relacionados con el agua, educación y sensibilización, y conservación de fuentes hídricas. La estrategia comprende el agua destinada al consumo humano, riego y uso pecuario, e incorpora medidas para prevenir la contaminación proveniente de actividades productivas, incluidas las agrícolas.