Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
En las últimas semanas, la anomalía de la temperatura superficial del mar (TSM) en la región Niño 3.4 se situó cerca de +0,5 °C, es decir, en el límite de la fase de El Niño. (Servicio Hidrometeorológico de Guyana, 2026).
Los años 2023-2025 promediaron más de 1,5°C sobre niveles preindustriales, con 2024 siendo el año más cálido registrado. Un super El Niño sobre esta base agrava los impactos en rendimientos agrícolas del Caribe, que genera sequías, olas de calor y estrés hídrico.(Alessi,2026)
Modelos climáticos indican que el evento de El Niño 2026 podría ser el más fuerte registrado. Se estima al menos 50% de probabilidad de un evento "fuerte" o "muy fuerte" en el invierno boreal, con temperaturas +2°C(Alessi,2026)
100 millones de personas en ALC enfrentan escasez hídrica pese a que la región concentra el 34% del agua dulce renovable del planeta (FAO, 2026).
50% de la energía en América Latina proviene de hidroeléctricas, exponiendo fuertemente a la región ante El Niño; las sequías obligan a encender plantas térmicas más costosas, elevando los costos de producción agrícola (Castellanos, 2026).
26% de los daños por desastres climáticos en ALC los absorbe el sector agrícola en promedio, y hasta el 82% en sequías; además, el calentamiento del Pacífico ecuatorial impacta la pesca costera del Caribe (Castellanos, 2026).
52% de la población de Haití está experimentando niveles altos de inseguridad alimentaria aguda (IPC, 2026)
19% de las metas de la Agenda 2030 alcanzará ALC al ritmo actual, menos que el 23% estimado el año anterior, con 39% estancadas o en retroceso respecto a 2015 (CEPAL, 2026).
45% de las metas ODS del Caribe están estancadas o en retroceso, la subregión con menor cumplimiento (13%) frente al 19% de América del Sur y 18% de Centroamérica (CEPAL, 2026).
45 millones de personas adicionales podrían caer en hambre aguda si la guerra con Irán persiste, con el Caribe entre las regiones más vulnerables por su alta dependencia de importaciones alimentarias y amenaza de sequías por El Niño (The Guardian, 2026).