Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
83% de las empresas agroalimentarias encuestadas, de América Latina y el Caribe financian sus inversiones principalmente con recursos propios debido a limitaciones de acceso al crédito.
65% de las empresas agroalimentarias de América Latina y el Caribe identifican los altos costos logísticos y de transporte como la principal barrera para crecer y participar en el comercio internacional.
47% de las empresas agroalimentarias encuestadas de América Latina y el Caribe afirman desconocer instrumentos de política pública dirigidos al sector, evidenciando brechas en acceso a programas de apoyo.
67% de las empresas agroalimentarias encuestadas de América Latina y el Caribe muestran interés en capacitación sobre acceso a mercados y comercio internacional.
66% de las empresas agroalimentarias encuestadas en América Latina y el Caribe se identifican como pequeñas y medianas empresas.
Las transferencias monetarias focalizadas reducen la pobreza aproximadamente 2 veces más por dólar invertido que los subsidios universales ante shocks de precios alimentarios (Crawfurd & Kandpal, CGDev, 2026)
El FMI alerta que los países importadores de energía del Caribe enfrentan presiones en su balanza de pagos por el alza de precios del petróleo y los alimentos; el petróleo superó los USD 100/barril (+50% en un mes), (kozack, 2026)
4% de la facturación anual de la empresa en la UE del año anterior representa el mínimo que deben alcanzar las multas por incumplimiento, calculadas en base al daño ambiental causado y el valor de los productos no conformes (Sarmiento, 2025).
250 empleados como máximo promedio, facturación neta inferior a 50 millones de euros, y total de balance inferior a 25 millones de euros representan los criterios que debe cumplir al menos dos de ellos una empresa para ser considerada PYME bajo la regulación EUDR (Sarmiento, 2025).
65% de los pequeños y medianos agricultores latinoamericanos carece de acceso a financiamiento adecuado para adoptar cambios tecnológicos, identificándose como una barrera crítica para la materialización de innovaciones según diagnósticos de CAF (Velásquez, A., 2025).