Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
25,8 millones de menores en América Latina y el Caribe enfrentan las consecuencias de El Niño, incluidas inundaciones, sequías, riesgo de malnutrición, exposición a enfermedades y limitaciones de acceso a servicios básicos.
25.750 mujeres embarazadas o lactantes requerirían apoyo nutricional en Haití en el contexto de la crisis de desnutrición aguda proyectada entre junio de 2026 y mayo de 2027.
253.725 niños de 6 a 59 meses sufrirían desnutrición aguda en Haití entre junio de 2026 y mayo de 2027, incluidos 93.873 con desnutrición aguda grave y 159.852 con desnutrición aguda moderada.
29 de 140 municipios de Haití alcanzarían la fase 3, grave, de desnutrición aguda entre diciembre de 2026 y mayo de 2027; Cité Soleil y Cabaret llegarían a la fase 4, crítica.
Un estimado de 1 millón de personas en Honduras enfrenta escasez de agua y pérdidas agrícolas y ganaderas debido a la sequía prolongada de 2026, según una evaluacion de emergencia (DREF).
La sequía que El Niño está intensificando en Centroamérica ha dejado a 236,447 familias guatemaltecas afectadas, según reportó el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutrición (CONASAN) en su reunión extraordinaria del 28 de agosto de 2026, que evalúa elevar el nivel de alerta a naranja o roja para activar el Plan Nacional de Respuesta.
De julio de 2026 a enero de 2027, FEWS NET proyecta resultados generalizados de Crisis, fase 3 de la CIF/IPC, en Haití, mientras algunos hogares continuarán enfrentando resultados de Emergencia, fase 4, en las zonas más afectadas. Las condiciones más graves se esperan en los sitios de personas desplazadas del área metropolitana de Puerto Príncipe, el Bajo Artibonito y algunas comunas de los ...
92.010 toneladas de trigo produjo Bolivia en 2025, frente a una demanda nacional estimada en 850.000 toneladas anuales.
37.500 toneladas de trigo y harina serán importadas para el abastecimiento del sector panificador, distribuidas en 30.000 toneladas de trigo y 7.500 toneladas de harina.
89 % del trigo consumido en Bolivia debe cubrirse mediante importaciones, mientras la producción nacional abastece únicamente el 11 % de la demanda.