El documento de IFAD analiza cómo los shocks globales, incluyendo conflictos, inflación y disrupciones en los mercados, afectan a los sistemas agroalimentarios a nivel local. Destaca la vulnerabilidad de los países en desarrollo frente al aumento de precios de alimentos e insumos, y subraya la necesidad de respuestas coordinadas basadas en evidencia para fortalecer la resiliencia.