Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Entre 2010 y 2025, el BID financió 105 proyectos de agricultura y desarrollo rural en América Latina y el Caribe, con una inversión total de US$7.203 millones.
En San Juan (Argentina), la rehabilitación de canales de riego aumentó la producción de uva entre 31,4 % y 53,2 % en los productores beneficiarios.
En Argentina, el crédito de largo plazo para inversión de capital aumentó 17,2 % la producción de pequeños productores lecheros un año después de recibirlo.
En Perú, la propiedad autodeclarada de la tierra por mujeres, sin título formal, elevó la seguridad alimentaria del hogar en 20 puntos porcentuales.
En Bolivia, Ecuador y Perú, los agricultores con título formal de tierra son en promedio 38,6 % más eficientes técnicamente que productores comparables sin título. El efecto varía por país y se asocia a mayor acceso a crédito y a más inversión productiva.
En la costa de Perú, un programa de erradicación de la mosca de la fruta elevó la productividad frutícola más de 15 % y el volumen producido cerca de 65 % en el corto plazo. A diez años, el aumento medido con el índice de vegetación NDVI fue de 12 % a 49 %.
En Bolivia, vales que cubren hasta 90 % del costo de tecnología agrícola elevaron 92 % el valor anual de producción por hectárea, 36 % el ingreso agrícola neto del hogar y 32 % la probabilidad de seguridad alimentaria.
En comunidades indígenas de la sierra de Ecuador, la rehabilitación de sistemas de riego de pequeña escala aumentó cerca de 33 % los rendimientos de los cultivos y 10 puntos porcentuales las parcelas con riego, y redujo 1,9 puntos porcentuales la probabilidad de un episodio de inseguridad alimentaria.
En Bolivia, las inversiones en riego aumentaron entre 60 % y 70 % el valor de la producción agropecuaria y entre 35 % y 45 % el ingreso agrícola de los hogares, y más que duplicaron la inversión en riego.
En Nicaragua, la entrega de ganado y aves a hogares rurales pobres, con asistencia técnica, aumentó cerca de 60 % la producción agropecuaria y más que triplicó los ingresos por venta de ganado.