Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
50 años de actividades intensivas de extracción han causado la destrucción del río Acono en Trinidad, afectando la vida acuática nativa y la producción agrícola local (Govia & Roopnarine, 2024).
88% de los cuerpos de agua en Trinidad y Tobago tienen buena calidad ambiental, siendo el más alto en la región y significativamente superior al promedio regional del 57% (Govia & Roopnarine, 2024).
293 galones imperiales por conexión es el nivel de agua no contabilizada en Trinidad y Tobago, equivalente al 40-50% de la producción total de agua (Govia & Roopnarine, 2024).
5 veces aumentó la producción de agua en Trinidad y Tobago, pasando de 50 IMGD en 1965 a 243 IMGD en 2020, mientras que la población solo se duplicó (Govia & Roopnarine, 2024).
79% del agua disponible en Trinidad y Tobago proviene de fuentes superficiales, mientras que el 21% restante se almacena como agua subterránea (Govia & Roopnarine, 2024).
2,700 m3/capita/año es la disponibilidad de agua en Trinidad y Tobago, situándose por encima del umbral de estrés hídrico de 1,700 m3/capita/año (Govia & Roopnarine, 2024).
El 80% de la deforestación, el 70% de la pérdida de biodiversidad y el 70% del uso de agua dulce son causados por los sistemas alimentarios (WWF, 2022).
158 millones de mujeres enfrentarán escasez de agua en 2050 (PNUD, 2024).
64% del área de la zona núcleo argentina presenta sequía en el suelo, aumentando desde el 54% en una semana, con temperaturas de hasta 35°C y fuertes vientos (Bolsa de Comercio de Rosario, 2024).
20% cayó la producción de aguacate en Jalisco por sequía, afectando al segundo mayor productor de México (El Economista, 2024).