Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
El 2 de abril de 2026, el gobierno de Haití anunció un aumento del 37% en el precio del diésel y del 29% en la gasolina, desencadenando protestas en Puerto Príncipe. Con pandillas que controlan el 90% de la distribución de combustible, el alza agrava una crisis de seguridad alimentaria.(The Republic, 2026)
Hasta 50 % aumentaron los precios del gas natural, principal insumo para fertilizantes, impulsando el encarecimiento del sector (Agrolatam, 2026).
Más del 30 % han subido los precios de fertilizantes nitrogenados en el mercado estadounidense en las últimas semanas (Agrolatam, 2026).
El precio del aceite de soja subió hasta un 3,4% en Chicago, alcanzando 69,68 centavos de dólar la libra — máximo más alto desde finales de 2022 — impulsado por el conflicto con Irán y las nuevas normas de mezcla de biocombustibles de EE.UU. (Hirtzer, Bloomberg Línea, 2026).
Los países del Golfo representan el 13% de las exportaciones mundiales de nitrógeno y el 9% de los nutrientes fosfatados; el cierre de Ormuz interrumpe esta cadena crítica para la producción de fertilizantes como urea y amoniaco (UNCTAD, 2026).
El tráfico de buques en el Estrecho de Ormuz cayó más del 95% (de más de 100 naves diarias a menos de 10), interrumpiendo flujos de petróleo, gas natural licuado y fertilizantes esenciales para la producción agrícola global (UNCTAD, 2026).
Las transferencias monetarias focalizadas reducen la pobreza aproximadamente 2 veces más por dólar invertido que los subsidios universales ante shocks de precios alimentarios (Crawfurd & Kandpal, CGDev, 2026)
45 millones de personas podrían caer en hambre aguda por el conflicto con Irán; los hogares más pobres destinan entre 50–70% de su ingreso a alimentos.(Crawfurd & Kandpal, CGDev, 2026)
25 % de las exportaciones de maíz de Brasil tienen como destino el Medio Oriente, aumentando la vulnerabilidad sectorial (Canuto, 2026).
El aumento de los costos de endeudamiento incrementa la posible carga económica de las interrupciones en el estrecho de Ormuz. Tras la escalada militar, los rendimientos de bonos soberanos aumentaron entre 0,24 y 0,64 puntos porcentuales, alcanzando hasta 7,1 %.