Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
0,3 % del PIB representan las importaciones brasileñas desde el Medio Oriente (Canuto, 2026).
78 % del consumo de fosfatos en Brasil depende de importaciones, lo que expone al país a restricciones externas (Canuto, 2026).
Entre 1 y 3 millones de toneladas podría ser el déficit de fosfatos en Brasil si persisten las restricciones de suministro (Canuto, 2026).
20 % de la demanda total de fosfatos en Brasil podría verse afectada por el déficit proyectado (Canuto, 2026).
15 % de las importaciones de fertilizantes de Brasil provienen de la región afectada por la guerra (Canuto, 2026).
0,6 % del PIB de Brasil corresponde a exportaciones hacia países del Medio Oriente impactados por el conflicto (Canuto, 2026).
Al cierre del primer trimestre de 2026, el IPAP (Índice de Precios Agropecuarios de la Bolsa Mercantil de Colombia) alcanzó los 252,1 puntos (+2.2%), registrando tres meses consecutivos de alzas. (Bolsa Mercantil de Colombia, 2026)
74.67 % aumentó el precio de la urea, al pasar de 415.4 a 725.6 dólares por tonelada entre el inicio de 2026 y el 31 de marzo.
El precio del aceite de soja subió hasta un 3,4% en Chicago, alcanzando 69,68 centavos de dólar la libra — máximo más alto desde finales de 2022 — impulsado por el conflicto con Irán y las nuevas normas de mezcla de biocombustibles de EE.UU. (Hirtzer, Bloomberg Línea, 2026).
Los países del Golfo representan el 13% de las exportaciones mundiales de nitrógeno y el 9% de los nutrientes fosfatados; el cierre de Ormuz interrumpe esta cadena crítica para la producción de fertilizantes como urea y amoniaco (UNCTAD, 2026).