Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
0.5 hectáreas como superficie mínima, árboles de más de 5 metros de altura y cobertura de copa superior al 10% definen los criterios técnicos para clasificar un terreno como bosque bajo la Regulación Europea de Deforestación (Sarmiento, 2025).
75% de la diversidad genética de cultivos tradicionales latinoamericanos se ha perdido en el último siglo, evidenciando la importancia de bancos de germoplasma y estrategias de conservación in situ para preservar opciones de adaptación al cambio climático (Velásquez, A., 2025).
38% de la agrobiodiversidad mundial se encuentra en América Latina, región que ha aportado cultivos fundamentales como maíz, papa, cacao, tomate, aguacate y muchos otros a la alimentación global, constituyendo un activo estratégico para enfrentar el cambio climático (Velásquez, A., 2025).
El 62,7% de las especies de aves y el 77,7% de los mamíferos ganan hábitat por el abandono de tierras de cultivo, pero el 74,2% y 86,3% se habrían beneficiado aún más si no hubiera habido recultivación.
3 ecosistemas en riesgo por contaminación agrícola en Trinidad y Tobago: arrecifes de coral, playas y manglares de Caroni y Nariva (Govia & Roopnarine, 2024).
El 80% de la deforestación, el 70% de la pérdida de biodiversidad y el 70% del uso de agua dulce son causados por los sistemas alimentarios (WWF, 2022).
Más de 3.000 áreas protegidas y 250 millones de hectáreas de paisajes productivos han sido fortalecidas o intervenidas por el programa mundial de biodiversidad del PNUD desde el año 2000.
El 86% de las especies en peligro de extinción, es decir, 24,000 de 28,000, están amenazadas por la agricultura, que es el principal motor de la pérdida de biodiversidad.
USD 329.000 millones anuales podrían generarse con prácticas climáticamente inteligentes, asegurando alimentos hasta 2050 sin afectar biodiversidad ni carbono (Sutton, Lotsch & Prasann, 2024).
23% disminuyó la tasa de pérdida bruta mundial de manglares entre 2000-2010 y 2010-2020 (FAO, 2024).