Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Durante la campaña agrícola 2025-2026 en el altiplano peruano, las heladas de febrero de 2026 afectaron entre el 50% y 100% de los cultivos de quinua, papa y forrajes, con un desarrollo variable, de bueno a regular. (Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú, 2026).
Se estima que los efectos de un Niño costero débil en Perú podrían restar 0.1 puntos porcentuales al crecimiento de la actividad económica de 2026. (Banco Central de Reserva del Perú, 2026).
Es probable que, con un 60% de probabilidad, se presenten condiciones de La Niña débil, lo que implicaría condiciones neutrales durante la temporada de marzo a mayo de 2026. (Servicio Hidrometeorológico de Guyana, 2026).
1,5 ºC fue el límite de aumento de temperatura reafirmado en la COP27 (CAF, 2023).
20.29 °C fue la temperatura global promedio registrada en 2024, con una anomalía de +1.18 °C (SENAMHI, 2024). Este incremento térmico se refleja en el Perú en una mayor frecuencia e intensidad de sequías, inundaciones, olas de calor, heladas y deslizamientos, afectando ecosistemas, infraestructura y sectores productivos.
El 6,3% del PIB serían las pérdidas asociadas al aumento de la temperatura en la región hacia 2030 (CEPAL, 2025).
6,3% del PIB serían las pérdidas estimadas para ALC asociadas al aumento de la temperatura hacia 2030, según el escenario de impactos climáticos reportado (CEPAL, 2025).
El informe de SESAN reporta que El Niño provocó sequías y pérdidas en maíz y frijol, afectando la seguridad alimentaria nacional. (SESAN, 2024)
MAGA reporta saturación de suelos y riesgos a cultivos y ganado, afectando también la producción láctea. (MAGA, 2025)
La severa sequía de 2019 redujo en más de 25% la producción en Azuero durante varios meses (según informes de ANAGAN), provocando escasez temporal de leche grado C para queserías.