Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Más de 50 días consecutivos permaneció la temperatura superficial de los océanos en niveles récord, aumentando el riesgo de alteraciones en las lluvias, sequías, inundaciones y olas de calor que afectan la producción agrícola.
4 países centroamericanos, Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, concentran amplias áreas del Corredor Seco expuestas a sequías prolongadas y lluvias extremas asociadas con El Niño.
4 semanas sin lluvia fueron suficientes para destruir siembras de cultivos básicos en comunidades agrícolas de Guatemala y El Salvador, agravando el riesgo alimentario.
10,5 millones de personas viven en el Corredor Seco centroamericano y dependen mayoritariamente de la agricultura de subsistencia de maíz y frijol, altamente vulnerable a El Niño.
87,5 millones de personas fueron afectadas en contextos donde predominaron eventos climáticos extremos como principal impulsor de la inseguridad alimentaria aguda.
2 mecanismos de protección económica, diversificación de mercados y seguro agropecuario, forman parte del plan para evitar caídas de precios y facilitar la recuperación de las inversiones de los productores afectados.
4 sectores productivos, agrícola, pecuario, acuícola y pesquero, cuentan con medidas preventivas diferenciadas en el Plan de Contingencia de Ecuador ante la posible presencia de El Niño.
20 ministerios del gobierno de Brasil fueron coordinados para implementar medidas preventivas y de respuesta frente a los potenciales impactos de El Niño sobre agricultura, recursos hídricos, infraestructura y poblaciones vulnerables.
70 % puede bajar la captura de anchoveta en el norte durante un año de El Niño, según la estimación citada por Sonapesca.
63 % es la probabilidad estimada de un El Niño muy fuerte entre noviembre y enero, según el modelo matemático de la NOAA citado por la fuente.