Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
USD 1.741 millones en pérdidas sufrió el sector agropecuario de Uruguay por el déficit hídrico 2022-2023, equivalente al 3% del PIB promedio reciente (Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, 2024).
Solo el 5% de la superficie cultivada en Argentina cuenta con sistemas de riego, aumentando el riesgo de sequía (Banco Mundial, 2024).
Un 9 % aumentó la eficiencia en el uso del agua, pero el estrés hídrico y la escasez siguen siendo preocupantes en muchas regiones del mundo (ONU, 2023).
486.000 personas en zonas rurales de América Central enfrentaron sequía severa entre abril y noviembre de 2023, afectando las principales temporadas de siembra y cosecha debido a la falta de lluvias asociada al Fenómeno de El Niño (PMA. 2024)
0.27 US$/m³ fue el promedio de eficiencia en el uso del agua para agricultura en ALC en los últimos tres años, muy por debajo del promedio mundial de 0.61 US$/m³ (Díaz-Bonilla, 2024).
25%, 11%, 8%, 5% y 2% del consumo total de agua de la energía eólica provienen de la agricultura, los servicios agrícolas, forestales, ganaderos y pesqueros, respectivamente (CEPAL, 2024).
El 75% del agua administrada por el Estado es para la agricultura (IICA, 2023).
134% aumentó el área irrigada mundial entre 1961 y 2020 (USDA, 2024).
Más del 60% de las tierras de cultivo de regadío en el mundo se encuentran severamente afectadas por el estrés hídrico (FAO, 2020).
163 eventos (localizados) de sequías se reportaron en PErú entre 2000 y 2010 (Ayala, 2023).