Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Cerca del 30 % fue el aumento interanual de la cosecha de granos en eventos intensos de El Niño, como los de 1997 y 2014-2016, por mejoras en productividad.
1997 fue la última vez que la Argentina observó una variante extrema de El Niño, asociada con lluvias intensas, inundaciones y daños en zonas urbanas y agropecuarias.
Más del 20 % es la probabilidad estimada por la NOAA de que ocurra una versión extrema de El Niño, aunque especialistas advierten que aún existe incertidumbre.
Hasta 50 % han subido los precios de la urea a nivel internacional debido al conflicto en Medio Oriente (La Nación, 2026).
30–60 días de cobertura de fertilizantes tiene actualmente Argentina, permitiendo iniciar la campaña de trigo sin problemas inmediatos (La Nación, 2026).
60 % de la urea utilizada en Argentina es abastecida por producción interna (Profertil), reduciendo parcialmente la dependencia externa (La Nación, 2026).
2.200.000 toneladas es el volumen aproximado del mercado de urea en Argentina, con una parte relevante dependiente de importaciones (La Nación, 2026).
En la identificación sectorial de IAP, el rubro agrícola, silvicultura, caza y pesca registra 248 IAP (34,8%), seguido por industrias manufactureras (188), turismo (70) y TIC (51); adicionalmente se identifican 32 IAP en salud (farmacéutico y servicios/dispositivos médicos), según el informe (CEPAL, 2025).
58% de las emisiones de gases de efecto invernadero en América Latina y el Caribe provienen del uso del suelo, el cambio de uso del suelo y el sector forestal, lo que demuestra el peso significativo de estas actividades en la dinámica climática regional y la urgencia de fortalecer acciones de mitigación (World Resources Institute, 2024)
7% de la cobertura forestal en América Latina y el Caribe se perdió entre 1990 y 2020, equivalente a 138 millones de hectáreas, lo que evidencia la magnitud del proceso de deforestación en la región y la necesidad de fortalecer políticas de conservación y restauración (World Resources Institute, 2024).