Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
35% podría aumentar la contribución del sector agrícola a la bioeconomía latinoamericana mediante la implementación de tecnologías emergentes y enfoques circulares en toda la cadena productiva, según análisis prospectivos incluidos en la estrategia de CAF (Velásquez, A., 2025).
5.000 años de selección artificial han sido necesarios para desarrollar las principales variantes de cultivos alimenticios que conocemos actualmente, destacando la paciente labor de generaciones de agricultores para adaptar plantas a condiciones específicas (Velásquez, A., 2025).
65% de los pequeños y medianos agricultores latinoamericanos carece de acceso a financiamiento adecuado para adoptar cambios tecnológicos, identificándose como una barrera crítica para la materialización de innovaciones según diagnósticos de CAF (Velásquez, A., 2025).
40% de los cultivos tradicionales latinoamericanos requerirán adaptación genética y tecnológica para hacer frente al cambio climático hacia 2050, representando un desafío científico y financiero según proyecciones mencionadas en la estrategia de CAF (Velásquez, A., 2025).
80 millones de dólares anuales se estima necesario invertir en cada país de la región para fortalecer los Servicios de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SAIA), fundamentales para facilitar el comercio internacional según estudios citados por CAF (Velásquez, A., 2025).
300% podría aumentar la productividad de pequeños agricultores latinoamericanos mediante servicios de capacitación y extensión adecuados que faciliten la transferencia y adopción de tecnologías adaptadas, según proyecciones de CAF para el desarrollo regional (Velásquez, A., 2025).
100% de los productores agrícolas estadounidenses de gran escala utilizan información satelital, gran parte de ella generada por la NASA, para alimentar sus sistemas de agricultura de precisión automatizados para riego, fertilización y otras actividades (Velásquez, A., 2025).
12.000 años aproximadamente han transcurrido desde que, tras la última glaciación, las grandes migraciones humanas comenzaron a desarrollar técnicas de domesticación y selección artificial para adaptar plantas y animales silvestres a condiciones agrícolas productivas (Velásquez, A., 2025).
9.000 años aproximadamente tiene el proceso de domesticación del Teocintle desde México y Centroamérica hasta convertirse en el maíz que conocemos actualmente, gracias al trabajo sistemático de selección por parte de los pueblos originarios mesoamericanos (Velásquez, A., 2025).
25 veces mayor es la inversión proporcional en investigación y desarrollo agropecuario en América del Norte y Europa (51%) respecto a América Latina y El Caribe (2%), evidenciando una profunda brecha tecnológica según datos de la UNESCO (2021) (Velásquez, A., 2025).