Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Los años 2023-2025 promediaron más de 1,5°C sobre niveles preindustriales, con 2024 siendo el año más cálido registrado. Un super El Niño sobre esta base agrava los impactos en rendimientos agrícolas del Caribe, que genera sequías, olas de calor y estrés hídrico.(Alessi,2026)
Modelos climáticos indican que el evento de El Niño 2026 podría ser el más fuerte registrado. Se estima al menos 50% de probabilidad de un evento "fuerte" o "muy fuerte" en el invierno boreal, con temperaturas +2°C(Alessi,2026)
26% de los daños por desastres climáticos en ALC los absorbe el sector agrícola en promedio, y hasta el 82% en sequías; además, el calentamiento del Pacífico ecuatorial impacta la pesca costera del Caribe (Castellanos, 2026).
50% de la energía en América Latina proviene de hidroeléctricas, exponiendo fuertemente a la región ante El Niño; las sequías obligan a encender plantas térmicas más costosas, elevando los costos de producción agrícola (Castellanos, 2026).
61% de probabilidad estima la OMM de que El Niño traiga sequías severas a Belice, Guyana, Surinam, Jamaica y Trinidad y Tobago, amenazando cultivos y suministros de agua en países que ya enfrentan altos precios de alimentos importados por el conflicto con Irán (The Guardian, 2026).
Se proyectan temperaturas del Pacífico superando el récord de 2015 (+5,04°F), con 61% de probabilidad de El Niño en mayo-julio 2026 (Noll, 2026).
+1,5°C de anomalía en la región Niño-3.4 es el umbral para clasificar un evento como "fuerte" según el CPC/NOAA, con 62% de probabilidad de ocurrencia en junio-agosto 2026 (Noll, 2026).
Uruguay superará las 350.000 hectáreas de brassicas en 2026 — frente a las 348.000 de 2022 —, impulsado por la menor dependencia de fertilizantes nitrogenados frente al trigo. (El Observador, 2026).
95,7% de los distritos del Peru, fueron clasificados como zonas de riesgo moderado-alto por exposicion a plagicidas. (Honles,J. et al, 2026)
1 de cada 10 personas en ALC vivía en pobreza extrema en 2024 (OECD, 2024).