Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
92 % del servicio de agua fue restablecido en un plazo de 48 horas tras la onda tropical; además, se distribuyeron 60.000 galones imperiales de agua y el costo estimado de reparación ascendió a EC$100.000.
Al 7 de octubre de 2026, el 55,21 % de la superficie de los 48 estados contiguos de Estados Unidos presentaba condiciones de sequía.
En la semana terminada el 6 de octubre de 2026, 41 estados de Estados Unidos presentaban sequía moderada (D1) o de mayor intensidad (D2-D4).
Al 5 de octubre de 2026, 19% de las pasturas, 13% de las tierras de heno y 9% de las tierras de cultivo de Saskatchewan (Canadá) tenían humedad superficial insuficiente; en el suroeste, 22% de las tierras de cultivo.
Al 5 de octubre de 2026, 82% de los cultivos de Saskatchewan (Canadá) estaba cosechado, frente a 97% del promedio de cinco años, 88% del de diez años y 93% de un año antes.
En Saskatchewan (Canadá), 31% del trigo rojo duro de primavera de 2026 clasificó como grado 1 CW, frente a 52% del promedio de cinco años y 61% del de diez años, por lluvias variables, humedad y plagas.
La población más vulnerable de Centroamérica compra hasta tres cuartas partes (75%) de sus alimentos con ingresos de trabajar en otras fincas, empleo golpeado por la sequía de 2026 intensificada por El Niño.
El PMA estima que El Niño 2026-27 podría empujar a 49 millones de personas a hambre aguda a nivel mundial, con América Latina y el Caribe entre las regiones más afectadas.
En Honduras, se proyecta que 1,88 millones de personas (18%) enfrenten inseguridad alimentaria aguda (CIF 3 o más) entre agosto y octubre de 2026, frente a 1,62 millones (17%) un año antes, en gran parte por El Niño.
Las importaciones de cereales de Honduras en 2025/26 se estiman en 1,8 millones de toneladas, casi 30% sobre el promedio de cinco años, por la caída de la producción debido a la sequía.