Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
El 37.5% de la población de El Salvador vive en zonas rurales, siendo el tercer país más habitado de Centroamérica (Martín Manzano, 2012).
294 hab/km2 representa la alta densidad poblacional de El Salvador, siendo un país pequeño en cuanto a extensión territorial (Martín Manzano, 2012).
Los marcos actuales utilizados para guiar las intervenciones nutricionales están diseñados desde un paradigma del sector salud, dejando aspectos agrícolas no suficientemente aprovechados (Duncan et al., 2022).
Los resultados nutricionales y la agricultura están vinculados de 6 maneras importantes: como fuente de alimentos, como fuente de ingresos, a través de precios de alimentos, empoderamiento de mujeres, utilización del tiempo de las mujeres, y salud y estado nutricional de las mujeres (Duncan et al., 2022).
85% más efectivos resultan los programas de extensión agrícola que incorporan componentes digitales para transferencia tecnológica en América Latina, siendo fundamentales para materializar las innovaciones y conectar la investigación con productores según evaluaciones de CAF (Velásquez, A., 2025).
38% de la agrobiodiversidad mundial se encuentra en América Latina, región que ha aportado cultivos fundamentales como maíz, papa, cacao, tomate, aguacate y muchos otros a la alimentación global, constituyendo un activo estratégico para enfrentar el cambio climático (Velásquez, A., 2025).
300% ha crecido en la última década el comercio internacional de variedades nativas de América Latina como quinua, amaranto, maca, aguacate y café especial, reflejando un creciente interés por alimentos ancestrales y biodiversidad agrícola (Velásquez, A., 2025).
75% de la diversidad genética de cultivos tradicionales latinoamericanos se ha perdido en el último siglo, evidenciando la importancia de bancos de germoplasma y estrategias de conservación in situ para preservar opciones de adaptación al cambio climático (Velásquez, A., 2025).
20% de aumento en valor agregado han experimentado cultivos tradicionales latinoamericanos adaptados a estándares internacionales, como el aguacate Hass, el café Geisha, o variedades específicas de papa andina, demostrando oportunidades para bionegocios (Velásquez, A., 2025).
60% más de alimentos deberá producir América Latina hacia 2050 para contribuir a la seguridad alimentaria global en contexto de cambio climático, población creciente y restricciones de recursos, requiriendo innovación intensiva según proyecciones estratégicas (Velásquez, A., 2025).