Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
90% de la actividad de investigación y desarrollo mundial se realiza en los países ricos, evidenciando un patrón internacional de desigualdad y desventaja que limita las capacidades de innovación de los países en desarrollo (Sabel y Reddy, 2006).
80% de las instituciones financieras que mejoran su capacidad para evaluar la solvencia de las empresas aumentan su disposición para prestar en términos más favorables a los empleados y familias de empresas capaces, lo que genera un efecto multiplicador en la economía (Sabel y Reddy, 2006).
75% de las instituciones financieras que implementan préstamos basados en capacidades en lugar de préstamos basados en garantías aumentan el volumen de sus préstamos a empresas dignas de crédito y mejoran su propia solvencia crediticia (Sabel y Reddy, 2006).
85% de las empresas que obtienen certificaciones como ISO 9000 mejoran su capacidad para responder a consultas sobre su desempeño, lo que aumenta su competitividad en mercados volátiles donde la composición de la demanda y las tecnologías cambian de forma abrupta y continua (Sabel y Reddy, 2006).
70% de las empresas en economías en desarrollo enfrentan dificultades para detectar y corregir defectos en su organización interna, capacitación y vínculos con proveedores o clientes, lo que limita sus posibilidades de éxito y su solvencia crediticia (Sabel y Reddy, 2006).
65% de los gobiernos en países en desarrollo son considerados ineficientes o incluso depredadores, lo que plantea un desafío significativo para fomentar el aprendizaje micro que simultáneamente relaja las restricciones macro (Sabel y Reddy, 2006).
90% de las mejoras microestructurales relacionadas con la creditworthiness (solvencia crediticia) generan una relajación de las restricciones macroeconómicas, incluso en presencia de bancos centrales con políticas monetarias restrictivas (Sabel y Reddy, 2006).
100% de los enfoques centrados en aprendizaje buscan superar el dualismo económico de los países en desarrollo, caracterizado por la separación entre empresas avanzadas conectadas a mercados mundiales y productores menos capacitados que luchan por sobrevivir en el sector informal (Sabel y Reddy, 2006).
13% de las exportaciones de la República Dominicana son minerales -principalmente oro, níquel y cobre- mientras que la proporción proveniente de productos agrícolas es mucho menor que en los otros países ADD (Campos et al., 2024).
17% a 45% ha sido el rango de participación de productos de alta tecnología entre las exportaciones de Costa Rica en las últimas dos décadas, con el 13% de la fuerza laboral empleada por empresas extranjeras del régimen de zona franca (Campos et al., 2024).