Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
20 millones de personas en hogares agrícolas de países en desarrollo están cultivando y consumiendo cultivos biofortificados según HarvestPlus (Bouis & Saltzman, 2017).
22 billones de dólares se estima el valor económico potencial anual de los conocimientos agrícolas tradicionales de América Latina aplicados a la bioeconomía y desarrollo sostenible, incluyendo técnicas de domesticación, cultivo y uso de especies autóctonas (Velásquez, A., 2025).
38% de la agrobiodiversidad mundial se encuentra en América Latina, región que ha aportado cultivos fundamentales como maíz, papa, cacao, tomate, aguacate y muchos otros a la alimentación global, constituyendo un activo estratégico para enfrentar el cambio climático (Velásquez, A., 2025).
75% de la diversidad genética de cultivos tradicionales latinoamericanos se ha perdido en el último siglo, evidenciando la importancia de bancos de germoplasma y estrategias de conservación in situ para preservar opciones de adaptación al cambio climático (Velásquez, A., 2025).
5.000 años de selección artificial han sido necesarios para desarrollar las principales variantes de cultivos alimenticios que conocemos actualmente, destacando la paciente labor de generaciones de agricultores para adaptar plantas a condiciones específicas (Velásquez, A., 2025).
9.000 años aproximadamente tiene el proceso de domesticación del Teocintle desde México y Centroamérica hasta convertirse en el maíz que conocemos actualmente, gracias al trabajo sistemático de selección por parte de los pueblos originarios mesoamericanos (Velásquez, A., 2025).
8.000 años de antigüedad tienen las evidencias más tempranas del uso del aguacate en Mesoamérica, con pruebas arqueológicas de su importancia alimentaria y ritual en culturas preincaicas desde aproximadamente 1500 A.C. en Sudamérica (Velásquez, A., 2025).
190 mil millones de toneladas métricas anuales alcanza el volumen de comercio internacional del maíz, cereal que evolucionó del teocintle gracias a la domesticación por parte de los aztecas y otros pueblos originarios de México y Centroamérica (Velásquez, A., 2025).
7.000 accesiones de germoplasma de papa andina son conservadas en el Centro Internacional de la Papa, estimándose que más de 4.000 variedades de los Andes son comestibles, constituyendo un importante tesoro de agrobiodiversidad mundial (Velásquez, A., 2025).
Entre 7000 y 8000 años A.C. datan los registros del origen del aguacate o palta en México y Centroamérica, siendo uno de los cultivos con mayor antigüedad documentada arqueológicamente en el continente americano (Velásquez, A., 2025).