Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
300% ha crecido en la última década el comercio internacional de variedades nativas de América Latina como quinua, amaranto, maca, aguacate y café especial, reflejando un creciente interés por alimentos ancestrales y biodiversidad agrícola (Velásquez, A., 2025).
38% de la agrobiodiversidad mundial se encuentra en América Latina, región que ha aportado cultivos fundamentales como maíz, papa, cacao, tomate, aguacate y muchos otros a la alimentación global, constituyendo un activo estratégico para enfrentar el cambio climático (Velásquez, A., 2025).
22 billones de dólares se estima el valor económico potencial anual de los conocimientos agrícolas tradicionales de América Latina aplicados a la bioeconomía y desarrollo sostenible, incluyendo técnicas de domesticación, cultivo y uso de especies autóctonas (Velásquez, A., 2025).
85% más efectivos resultan los programas de extensión agrícola que incorporan componentes digitales para transferencia tecnológica en América Latina, siendo fundamentales para materializar las innovaciones y conectar la investigación con productores según evaluaciones de CAF (Velásquez, A., 2025).
85% de los ingresos por exportaciones de vino argentino proviene de vinos finos, representando una significativa mejora en la calidad y valor agregado del sector vitivinícola (McDermott, 2005).
5.6% de los niños y niñas menores de 5 años a nivel mundial fueron afectados por el sobrepeso en 2022 (FAO et al., 2025).
17 países de América Latina y el Caribe han registrado una disminución de la inversión presupuestaria en agricultura en los últimos tres años (Conroy et al., 2024).
Casi el 7% del PIB de ALC en 2024 proviene de la agricultura, aunque su participación varía significativamente entre países (Conroy et al., 2024).
El 1.3% del PIB y el 16% del PIB agropecuario en ALC corresponden a los apoyos a la agricultura (Conroy et al., 2024).
182.9 millones de personas (27.7%) en ALC no podían costear una dieta saludable en 2022 (FAO et al., 2025).