Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
80% de la biodiversidad terrestre tiene su hogar en los bosques según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (Larrea et al., 2021).
2.6 mil millones de toneladas de dióxido de carbono absorben los bosques cada año, haciéndolos críticos para la mitigación del cambio climático (Larrea et al., 2021).
4.7 millones de hectáreas por año representa la pérdida neta global de área forestal del 2010 al 2020, una reducción desde los 7.8 millones de hectáreas anuales de los años 1990 (Larrea et al., 2021).
31 de diciembre de 2020 representa la fecha límite a partir de la cual la regulación se aplica a la deforestación y degradación forestal que haya ocurrido posteriormente (Sarmiento, 2025).
0.5 hectáreas como superficie mínima, árboles de más de 5 metros de altura y cobertura de copa superior al 10% definen los criterios técnicos para clasificar un terreno como bosque bajo la Regulación Europea de Deforestación (Sarmiento, 2025).
Entre el 80% y 90% de las empresas relacionadas con bosques en la mayoría de países en desarrollo son pequeñas y operan localmente, con empresas de pequeña escala representando más de la mitad del empleo en el sector forestal (Sarmiento, 2025).
El estudio encuestó a 130 productores caprinos en Piura (Marcavelica, Lancones, La Brea). El 56.9 % percibe el cambio climático, con impactos en temperatura (69.9 %), precipitación (100 %), fertilidad del suelo (79.2 %) y agua (50 %). Se identificaron cuatro niveles de capacidad adaptativa: excelente (6 %), buena (23 %), regular (75 %) y pobre (25 %) (Temoche et al., 2024).
En la Amazonía de Ucayali, los fragmentos de bosque (islas de biodiversidad) dentro de paisajes agrícolas son esenciales para conservar especies dominantes, mantener conectividad y diseñar estrategias de conservación en territorios ya transformados por la ganadería y monocultivos. (Clavo & Vela, 2022).
El estudio explora el giro hacia una política más sostenible de palma aceitera en Perú, impulsado por presiones ambientales y tensiones con pueblos indígenas. La política de palma aceitera en Perú cambió discursivamente hacia la sostenibilidad, aunque sin aprobación formal ni consulta indígena, lo que generó tensiones en su implementación (La Rosa Salazar, M. A., 2021).
El estudio identifica contradicciones y vacíos metodológicos en la investigación sobre el Paisaje Cultural Cafetero, y concluye que su gestión patrimonial enfrenta tensiones no resueltas entre discursos institucionales y realidades territoriales (Cruz-Rincón, D. F. , 2024)