Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Entre el 80% y 90% de las empresas relacionadas con bosques en la mayoría de países en desarrollo son pequeñas y operan localmente, con empresas de pequeña escala representando más de la mitad del empleo en el sector forestal (Sarmiento, 2025).
El estudio encuestó a 130 productores caprinos en Piura (Marcavelica, Lancones, La Brea). El 56.9 % percibe el cambio climático, con impactos en temperatura (69.9 %), precipitación (100 %), fertilidad del suelo (79.2 %) y agua (50 %). Se identificaron cuatro niveles de capacidad adaptativa: excelente (6 %), buena (23 %), regular (75 %) y pobre (25 %) (Temoche et al., 2024).
En la Amazonía de Ucayali, los fragmentos de bosque (islas de biodiversidad) dentro de paisajes agrícolas son esenciales para conservar especies dominantes, mantener conectividad y diseñar estrategias de conservación en territorios ya transformados por la ganadería y monocultivos. (Clavo & Vela, 2022).
El estudio explora el giro hacia una política más sostenible de palma aceitera en Perú, impulsado por presiones ambientales y tensiones con pueblos indígenas. La política de palma aceitera en Perú cambió discursivamente hacia la sostenibilidad, aunque sin aprobación formal ni consulta indígena, lo que generó tensiones en su implementación (La Rosa Salazar, M. A., 2021).
El estudio identifica contradicciones y vacíos metodológicos en la investigación sobre el Paisaje Cultural Cafetero, y concluye que su gestión patrimonial enfrenta tensiones no resueltas entre discursos institucionales y realidades territoriales (Cruz-Rincón, D. F. , 2024)
20 millones de personas en hogares agrícolas de países en desarrollo están cultivando y consumiendo cultivos biofortificados según HarvestPlus (Bouis & Saltzman, 2017).
22 billones de dólares se estima el valor económico potencial anual de los conocimientos agrícolas tradicionales de América Latina aplicados a la bioeconomía y desarrollo sostenible, incluyendo técnicas de domesticación, cultivo y uso de especies autóctonas (Velásquez, A., 2025).
38% de la agrobiodiversidad mundial se encuentra en América Latina, región que ha aportado cultivos fundamentales como maíz, papa, cacao, tomate, aguacate y muchos otros a la alimentación global, constituyendo un activo estratégico para enfrentar el cambio climático (Velásquez, A., 2025).
75% de la diversidad genética de cultivos tradicionales latinoamericanos se ha perdido en el último siglo, evidenciando la importancia de bancos de germoplasma y estrategias de conservación in situ para preservar opciones de adaptación al cambio climático (Velásquez, A., 2025).
5.000 años de selección artificial han sido necesarios para desarrollar las principales variantes de cultivos alimenticios que conocemos actualmente, destacando la paciente labor de generaciones de agricultores para adaptar plantas a condiciones específicas (Velásquez, A., 2025).