Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Hasta 70 % se reduce el crecimiento de la productividad agrícola en América Latina y el Caribe al incorporar los costos ambientales. El aumento de la producción se ha sustentado principalmente en el uso intensivo de insumos y no en mejoras tecnológicas o de gestión, lo que evidencia la necesidad de políticas que integren sostenibilidad e innovación. (BID, 2025)
Guatemala exporta 50 % de sus lácteos a Honduras, 28 % a El Salvador y 10 % a Nicaragua, con base en acuerdos comerciales. (PRONACOM, 2024)
El estudio destaca la vulnerabilidad climática del sector lácteo en Jutiapa, con producción nacional que solo cubre 50–60 % de la demanda. (Análisis participativo, 2024)
PRONACOM analiza mercado, producción y actores clave del sector lácteo en Guatemala y su posición en el comercio regional e internacional. (PRONACOM, 2023)
Los 900 g/día representan la ganancia de peso vivo promedio en novillas alimentadas con heno de caupí, siendo 90 g/día mayor que aquellas con heno de pangola (Corea et al., 2020).
22 billones de dólares se estima el valor económico potencial anual de los conocimientos agrícolas tradicionales de América Latina aplicados a la bioeconomía y desarrollo sostenible, incluyendo técnicas de domesticación, cultivo y uso de especies autóctonas (Velásquez, A., 2025).
2.800 millones de dólares anuales representan las exportaciones de aguacate de México al mundo, posicionándose como el principal exportador global de este frutal, seguido por Perú con aproximadamente 1.200 millones de dólares (Velásquez, A., 2025).
50% de las diferencias de ingreso y crecimiento observadas en América Latina corresponden a diferencias en la productividad total de los factores, atribuidas al progreso tecnológico e innovación (Umaña, 2009).
3 mecanismos principales explican las ganancias del comercio: especialización según ventajas comparativas, aprovechamiento de economías de escala, y aumento de productividad mediante la selección de empresas eficientes (Umaña, 2009).
50% de los $1-1,5 mil millones invertidos en la industria vitivinícola argentina entre 1991 y 2003 provino de inversión extranjera directa, concentrándose principalmente después de 1996 (McDermott, 2005).