Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
80% es el nivel de estrés hídrico en América Latina y el Caribe, que se presenta durante períodos que varían de 3 a 12 meses al año (CEPAL, 2024).
79% del agua disponible en Trinidad y Tobago proviene de fuentes superficiales, mientras que el 21% restante se almacena como agua subterránea (Govia & Roopnarine, 2024).
89% de Trinidad y Tobago cuenta con suministro de agua por tubería, mientras que el 11% es atendido mediante grifos públicos (Govia & Roopnarine, 2024).
293 galones imperiales por conexión es el nivel de agua no contabilizada en Trinidad y Tobago, equivalente al 40-50% de la producción total de agua (Govia & Roopnarine, 2024).
88% de los cuerpos de agua en Trinidad y Tobago tienen buena calidad ambiental, siendo el más alto en la región y significativamente superior al promedio regional del 57% (Govia & Roopnarine, 2024).
50 años de actividades intensivas de extracción han causado la destrucción del río Acono en Trinidad, afectando la vida acuática nativa y la producción agrícola local (Govia & Roopnarine, 2024).
80 millones de dólares estadounidenses fueron aprobados en 2022 por el BID para el Programa Nacional de Transformación del Sector del Agua que beneficiará a la agricultura (Govia & Roopnarine, 2024).
95% del suministro de agua subterránea de Tobago proviene de acuíferos de lecho rocoso, validando el potencial de sostenibilidad de esta fuente para satisfacer la creciente demanda agrícola (Govia & Roopnarine, 2024).
2 usos principales tienen las técnicas de recolección de agua de lluvia en Trinidad y Tobago: residencial y agrícola, como solución rentable (Govia & Roopnarine, 2024).
2,700 m3/capita/año es la disponibilidad de agua en Trinidad y Tobago, situándose por encima del umbral de estrés hídrico de 1,700 m3/capita/año (Govia & Roopnarine, 2024).