Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
600 años aproximadamente de historia comercial tiene el café, de origen etíope, comercializado exclusivamente en sus inicios por los árabes (de ahí la categoría de cafés arábigos suaves), y expandido globalmente por los holandeses a partir del siglo XVII (Velásquez, A., 2025).
2.800 millones de dólares anuales representan las exportaciones de aguacate de México al mundo, posicionándose como el principal exportador global de este frutal, seguido por Perú con aproximadamente 1.200 millones de dólares (Velásquez, A., 2025).
Más de 130 mil toneladas métricas de aguacate se importan desde México para la preparación de guacamole durante el Superbowl estadounidense, evidenciando el impacto cultural y comercial de este producto en el mercado norteamericano (Velásquez, A., 2025).
195.000 millones de USD alcanzó el valor récord de las exportaciones de productos acuáticos en 2022 (FAO, 2024).
6,7% fue la caída en el valor del comercio de productos acuáticos en 2020 debido a la pandemia, seguida de una rápida recuperación a finales de ese año (FAO, 2024).
50% de las diferencias de ingreso y crecimiento observadas en América Latina corresponden a diferencias en la productividad total de los factores, atribuidas al progreso tecnológico e innovación (Umaña, 2009).
3 mecanismos principales explican las ganancias del comercio: especialización según ventajas comparativas, aprovechamiento de economías de escala, y aumento de productividad mediante la selección de empresas eficientes (Umaña, 2009).
200 años después de su formulación, los postulados de la teoría clásica del comercio de Smith y Ricardo siguen vigentes como base teórica para entender las ganancias del comercio internacional (Umaña, 2009).
200 empresas exportadoras de vino en Argentina para 2003 representaban menos de un tercio del total de bodegas activas, evidenciando una considerable concentración de la actividad exportadora (McDermott, 2005).
50% de los $1-1,5 mil millones invertidos en la industria vitivinícola argentina entre 1991 y 2003 provino de inversión extranjera directa, concentrándose principalmente después de 1996 (McDermott, 2005).