Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
500% ha aumentado la productividad agrícola en las últimas siete décadas gracias a la incorporación de científicos y tecnólogos de diversas áreas, desde la genética hasta el riego, fertilización, mecanización, y recientemente la robótica, digitalización y biotecnología (Velásquez, A., 2025).
25 veces mayor es la inversión proporcional en investigación y desarrollo agropecuario en América del Norte y Europa (51%) respecto a América Latina y El Caribe (2%), evidenciando una profunda brecha tecnológica según datos de la UNESCO (2021) (Velásquez, A., 2025).
100% de los productores agrícolas estadounidenses de gran escala utilizan información satelital, gran parte de ella generada por la NASA, para alimentar sus sistemas de agricultura de precisión automatizados para riego, fertilización y otras actividades (Velásquez, A., 2025).
1% de la inversión global en investigación y desarrollo corresponde a América del Norte y Europa, mientras que Asia representa el 39%, dejando solo el 10% restante para otras regiones incluida América Latina, según datos de la UNESCO (2021) (Velásquez, A., 2025).
1% del PIB supera la inversión en ciencia y tecnología de Brasil, siendo el único país de América Latina y el Caribe que alcanza este umbral, según la Estrategia de Prosperidad Agropecuaria de CAF basada en datos de la UNESCO (Velásquez, A., 2025).
2% de la inversión global en investigación y desarrollo agropecuario corresponde a América Latina y El Caribe, muy por debajo de América del Norte y Europa (51%) o Asia (39%), según datos de la UNESCO (2021) citados por CAF (Velásquez, A., 2025).
50% de las diferencias de ingreso y crecimiento observadas en América Latina corresponden a diferencias en la productividad total de los factores, atribuidas al progreso tecnológico e innovación (Umaña, 2009).
90% de la actividad de investigación y desarrollo mundial se realiza en los países ricos, evidenciando un patrón internacional de desigualdad y desventaja que limita las capacidades de innovación de los países en desarrollo (Sabel y Reddy, 2006).
80% de las instituciones financieras que mejoran su capacidad para evaluar la solvencia de las empresas aumentan su disposición para prestar en términos más favorables a los empleados y familias de empresas capaces, lo que genera un efecto multiplicador en la economía (Sabel y Reddy, 2006).
17% a 45% ha sido el rango de participación de productos de alta tecnología entre las exportaciones de Costa Rica en las últimas dos décadas, con el 13% de la fuerza laboral empleada por empresas extranjeras del régimen de zona franca (Campos et al., 2024).