Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
En El Salvador, mediana del hato (en paréntesis el promedio de vacas en ordeño): Lechería: 285 (131) Ganadería de carne: 8.5 (0) Ganadería de doble propósito: -Extensiones grandes: 69 (21.8) -Extensiones medianas: 51 (17.5) -Extensiones pequeñas: 23 (7.8) -Subsistencia - alta densidad: 15 (4.7) -Subsistencia - baja densidad: 10 (3.6) (IICA, 2024)
En El Salvador, para lechería: 21.8 L/d En Doble propósito de extensiones grandes: 5.7 L/d En Doble propósito de extensiones medianas: 7.9 L/d En Doble propósito de extensiones pequeñas: 5.6 L/d En Doble propósito de subsistencia - alta densidad: 5.6 L/d En Doble propósito de subsistencia - baja densidad: 6.0 L/d En ganadería de carne: no aplica (IICA, 2024)
Se identifican los siguientes sistemas de producción: 1.Sistema de lechería especializada. 2.Sistema de doble propósito. Subdividido en a) Extensiones grandes. b) Extensiones medianas. c) Extensiones pequeñas. d) Doble propósito de subsistencia (Subdividido en: i. Alta densidad de animales. ii. Mediana densidad de animales) 3. Sistema de producción de carne.
En 2022 se produjeron 408,571 miles de litros de leche con un total de 360,291 vacas (horras y paridas) (MAG, 2023)
A pesar de las dificultades, el sector lácteo aún tiene un peso socioeconómico considerable. Según estimaciones de MIDA, la cadena lechera (producción primaria + industria + comercialización) genera alrededor de 270,000 empleos directos e indirectos en el país.
Las pequeñas y medianas empresas (queserías) aumentaron su acopio de leche C de 33.6 millones (2019) a 44.0 millones (2023) y 46.4 millones en 2024.
Las estadísticas de la Dirección de Agroindustrias del MIDA revelan un comportamiento dispar: la recepción de leche Grado C por las grandes plantas pasteurizadoras cayó de 29.6 millones de litros en 2019 a solo 17.5 millones en 2023, aunque repuntó levemente a 20.4 millones en 2024.
El consumo de leche y derivados per cápita en Panamá ha venido cayendo. Se estima que hace 10-15 años, el consumo per cápita equivalente (incluyendo todos los derivados en litros de leche) rondaba 110 L/habitante/año, mientras en la actualidad se sitúa alrededor de 90–95 L/hab/año.
Panamá tiene un déficit estructural de leche. La demanda nacional (sumando leche fluida y derivados en equivalente líquido) se calcula en torno a 480 millones de litros anuales, mientras la producción nacional apenas cubre los 180 millones. Esto implica que alrededor del 62% del consumo es abastecido por importaciones.
Según la ANAGAN, se estimaba alrededor de 1,200 productores dedicados a leche en 2019, pero en 2022-2023 quedaban apenas unos 700 activos. Es decir, más de 400 pequeños ganaderos (sobre todo de leche grado C) han abandonado la actividad en muy pocos años.