Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
80% de las instituciones financieras que mejoran su capacidad para evaluar la solvencia de las empresas aumentan su disposición para prestar en términos más favorables a los empleados y familias de empresas capaces, lo que genera un efecto multiplicador en la economía (Sabel y Reddy, 2006).
75% de las instituciones financieras que implementan préstamos basados en capacidades en lugar de préstamos basados en garantías aumentan el volumen de sus préstamos a empresas dignas de crédito y mejoran su propia solvencia crediticia (Sabel y Reddy, 2006).
65% de los gobiernos en países en desarrollo son considerados ineficientes o incluso depredadores, lo que plantea un desafío significativo para fomentar el aprendizaje micro que simultáneamente relaja las restricciones macro (Sabel y Reddy, 2006).
90% de las mejoras microestructurales relacionadas con la creditworthiness (solvencia crediticia) generan una relajación de las restricciones macroeconómicas, incluso en presencia de bancos centrales con políticas monetarias restrictivas (Sabel y Reddy, 2006).
100% de los enfoques centrados en aprendizaje buscan superar el dualismo económico de los países en desarrollo, caracterizado por la separación entre empresas avanzadas conectadas a mercados mundiales y productores menos capacitados que luchan por sobrevivir en el sector informal (Sabel y Reddy, 2006).
4.2%, 3.2% y 6.1% fueron los porcentajes de Inversión Extranjera Directa como proporción del PIB en Costa Rica, República Dominicana y Panamá respectivamente en 2021, muy por encima de los promedios globales de 1.9% para países OCDE y 2.1% para el mundo (Campos et al., 2024).
6% y 5.6% han sido las tasas de crecimiento anual de la producción en República Dominicana y Panamá respectivamente desde 1960 hasta el inicio del COVID, siendo más rápido que en el resto de América Latina, con Costa Rica en quinto lugar (Campos et al., 2024).
$26,606 es el PIB per cápita de Panamá, el más alto de América Latina, seguido por Costa Rica en cuarto lugar ($19,778) y República Dominicana en séptimo lugar ($16,768), al menos el doble que otros países centroamericanos (Campos et al., 2024).
El 30,24% de las emisiones mundiales de GEI y el 84% de los países en desarrollo estuvieron representados por los 106 países que presentaron NDC mejoradas a la CMNUCC en noviembre de 2022.