Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
4 hectáreas representa el tamaño mínimo de parcela (excluyendo producción ganadera) a partir del cual la geolocalización debe proporcionarse usando polígonos con suficientes puntos de latitud y longitud para delinear el perímetro de la tierra (Sarmiento, 2025).
60% del área total de soja en Mato Grosso estaba bajo sistema de doble cultivo para 2013, aumentando desde un 10% en 2001 (Garrett et al., 21-10-2018).
39,710 hectáreas arables por trabajador tiene República Dominicana, siendo aproximadamente el 18% del promedio mundial de 219,281 hectáreas por trabajador (Campos et al., 2024).
31,638 hectáreas arables por trabajador tiene Costa Rica, siendo aproximadamente el 14% del promedio mundial de 219,281 hectáreas por trabajador (Campos et al., 2024).
20,913 hectáreas arables por trabajador tiene Panamá, siendo la menor cantidad entre los países ADD y menos del 10% del promedio mundial de 219,281 hectáreas por trabajador (Campos et al., 2024).
0.587 puntos porcentuales fue la contribución promedio de la tierra al crecimiento económico en los países latinoamericanos estudiados entre 1825-2015 (Zaman, 2024).
En 40 de 46 países, los hombres tienen más derechos de propiedad o tenencia segura sobre tierras agrícolas que las mujeres (FAO, 2023).
El 65% de la superficie del país está en zona de laderas, es decir, con una pendiente mayor al 15%, donde la mayoría de los pequeños productores cultivan (Martín Manzano, 2012).
El sistema ganadero andino del Perú presenta alta heterogeneidad estructural, predominancia de pequeños productores, baja productividad y escaso acceso a servicios técnicos, lo que exige políticas diferenciadas por tipo de productor (Quispe et al., 2022).
89% de los VSS analizados (8 de 9) incluyen criterios requeridos para planificación espacial para evitar pérdida de biodiversidad, excluyendo solo Fairtrade (Larrea et al., 2021).