Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Para octubre de 2026 se prevén déficits de precipitación de entre 60 y 200 mm en distintas zonas de Guatemala.
INSIVUMEH prevé 100 % de probabilidad de condiciones de El Niño desde septiembre-noviembre de 2026 hasta febrero-abril de 2027.
Los precios internacionales del maíz aumentaron 5,6 % en septiembre de 2026, impulsados por menores rendimientos en Estados Unidos y menor disponibilidad exportable en Brasil.
El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO alcanzó 136,0 puntos en septiembre de 2026, 1,5 % más que en agosto y 5,8 % más que un año antes.
4 cultivos clave mantuvieron condiciones globales favorables; el maíz registró alertas en 4 regiones y el arroz, afectaciones en 2 subregiones asiáticas.
49,78 % del área de Estados Unidos y Puerto Rico se encontraba en sequía moderada o de mayor intensidad (D1-D4) según datos válidos al 29 de septiembre de 2026.
La temporada Primera 2026 de maíz y frijol terminó con condiciones calificadas como pobres en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua debido a períodos secos prolongados y altas temperaturas. GEOGLAM reporta que muchos agricultores de subsistencia registraron pérdidas superiores al 75 %, mientras algunos cultivos murieron en etapas tempranas por la irregularidad de las lluvias.
66,42 % del área de Estados Unidos y Puerto Rico se encontraba en condición anormalmente seca o en alguna categoría de sequía (D0-D4) según datos válidos al 29 de septiembre de 2026.
Los pronósticos para octubre-diciembre de 2026 indican más de 70 % de probabilidad de lluvias inferiores a lo normal en Honduras, Nicaragua, el este de Guatemala, el este de El Salvador y otras zonas del sur de Centroamérica. La perspectiva coincide con el establecimiento y desarrollo de los cultivos de la temporada Segunda/Postrera y con condiciones de El Niño muy fuerte.
13 % aumentó el Bloomberg Agriculture Spot Index en el trimestre julio-septiembre de 2026, su mayor alza trimestral desde marzo de 2022; la fuente vincula el repunte con tensiones en el mar Negro y clima extremo, y señala un fortalecimiento de El Niño que amenaza la producción agrícola.