Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
9 mil millones de dólares anuales destinará el Banco Mundial a agrofinanzas y agronegocios para 2030, duplicando su compromiso actual (Banco Mundial, 2024).
650 mil millones de dólares gastan los gobiernos en el sector agrícola; optimizar solo el 10% podría reducir las emisiones de GEI en 40% (Banco Mundial, 2024).
80 millones de dólares estadounidenses fueron aprobados en 2022 por el BID para el Programa Nacional de Transformación del Sector del Agua que beneficiará a la agricultura (Govia & Roopnarine, 2024).
400 millones de dólares trinitenses se han gastado hasta la fecha del Fondo Verde en proyectos de conservación y reforestación que benefician al sector agrícola (Govia & Roopnarine, 2024).
18 veces deberán aumentar las inversiones anuales, alcanzando USD 260.000 millones, para reducir a la mitad las emisiones del sistema alimentario para 2030 (Sutton, Lotsch & Prasann, 2024).
USD 4,3 billones en 2030 podrían generarse en beneficios sanitarios, económicos y ambientales mediante la inversión en agricultura de bajas emisiones y transformación del uso de la tierra, con un retorno de 16 a 1 sobre los costos (Sutton, Lotsch & Prasann, 2024).
USD 100 000 millones fue el financiamiento climático récord de los bancos multilaterales de desarrollo en 2022, pero solo USD 2300 millones se destinaron a la mitigación en el sistema agroalimentario (Sutton, Lotsch & Prasann, 2024).
8 y 37 dólares fueron el gasto público promedio en agricultura por habitante rural en países de bajos ingresos y de ingresos medianos bajos, respectivamente, entre 2010 y 2019 (FAO et al., 2024).
19,3 % negativo fue el apoyo al productor en Argentina entre 2019 y 2021, según los ingresos agropecuarios brutos (Banco Mundial, 2024).