Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Cerca del 30 % fue el aumento interanual de la cosecha de granos en eventos intensos de El Niño, como los de 1997 y 2014-2016, por mejoras en productividad.
1997 fue la última vez que la Argentina observó una variante extrema de El Niño, asociada con lluvias intensas, inundaciones y daños en zonas urbanas y agropecuarias.
Más del 20 % es la probabilidad estimada por la NOAA de que ocurra una versión extrema de El Niño, aunque especialistas advierten que aún existe incertidumbre.
60 % es la probabilidad cercana que otorga el Enfen para un evento El Niño de magnitud débil en Perú durante 2026.
Modelos climáticos indican que el evento de El Niño 2026 podría ser el más fuerte registrado. Se estima al menos 50% de probabilidad de un evento "fuerte" o "muy fuerte" en el invierno boreal, con temperaturas +2°C(Alessi,2026)
Los años 2023-2025 promediaron más de 1,5°C sobre niveles preindustriales, con 2024 siendo el año más cálido registrado. Un super El Niño sobre esta base agrava los impactos en rendimientos agrícolas del Caribe, que genera sequías, olas de calor y estrés hídrico.(Alessi,2026)
0,6 y 1,7 puntos porcentuales podría reducirse el PIB de países andinos por El Niño, afectando agricultura, energía hidroeléctrica y logística, con el sector agrícola absorbiendo hasta el 82% de daños en sequías (Castellanos, 2026).
50% de la energía en América Latina proviene de hidroeléctricas, exponiendo fuertemente a la región ante El Niño; las sequías obligan a encender plantas térmicas más costosas, elevando los costos de producción agrícola (Castellanos, 2026).
26% de los daños por desastres climáticos en ALC los absorbe el sector agrícola en promedio, y hasta el 82% en sequías; además, el calentamiento del Pacífico ecuatorial impacta la pesca costera del Caribe (Castellanos, 2026).
45% de las metas ODS del Caribe están estancadas o en retroceso, la subregión con menor cumplimiento (13%) frente al 19% de América del Sur y 18% de Centroamérica (CEPAL, 2026).