Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
9,6 % crecería el área sembrada de cereales y oleaginosas del MERCOSUR hacia 2036, mientras una parte creciente del aumento productivo dependería de mejores rendimientos y productividad.
157,8 millones de toneladas alcanzaría la producción de la campaña argentina 2026/27 sobre 37,02 millones de hectáreas, con un aumento de 0,5 % frente a la campaña anterior.
200.000 hectáreas están cubiertas por más de 4.100 fincas que aplican tecnologías NAMA Ganadería para producir de forma más resiliente y baja en emisiones.
50 % de los suelos agrícolas de Guadalupe está ocupado por parcelas de caña de azúcar, mientras las hortalizas representan aproximadamente 6,9 %, las frutas 3 % y el banano 6,6 % de la superficie agrícola utilizada.
705,2 millones de toneladas es la producción brasileña de caña de azúcar estimada para la cosecha 2026/27, un aumento de 4,7 % frente a 2025/26. La proyección combina un incremento de 1,1 % en el área cosechada, hasta 9,1 millones de hectáreas, y una mejora de 3,6 % en la productividad media nacional, hasta 77.905 kilogramos por hectárea.
27,835.41 hectáreas de cultivos fueron perdidas por lluvias en Ecuador entre enero y mediados de julio de 2026. (Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador, 2026).
25,148.52 hectáreas de cultivos fueron afectadas por lluvias en Ecuador entre enero y mediados de julio de 2026. (Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos de Ecuador, 2026).
742,606 hectáreas en Ecuador contienen cultivos transitorios (arroz, arveja, brocoli, cebada, maíz, papa, quinua, soya, trigo, yuca y otros). (Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, 2026).
1,471,725 hectáreas en Ecuador contienen cultivos permanentes (banana, cacao, café, caña de azúcar, maracuyá, naranja, palma africana, tomate y otros). (Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, 2026).
Uruguay superará las 350.000 hectáreas de brassicas en 2026 — frente a las 348.000 de 2022 —, impulsado por la menor dependencia de fertilizantes nitrogenados frente al trigo. (El Observador, 2026).