Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
85% de las empresas que obtienen certificaciones como ISO 9000 mejoran su capacidad para responder a consultas sobre su desempeño, lo que aumenta su competitividad en mercados volátiles donde la composición de la demanda y las tecnologías cambian de forma abrupta y continua (Sabel y Reddy, 2006).
70% de las empresas en economías en desarrollo enfrentan dificultades para detectar y corregir defectos en su organización interna, capacitación y vínculos con proveedores o clientes, lo que limita sus posibilidades de éxito y su solvencia crediticia (Sabel y Reddy, 2006).
65% de los gobiernos en países en desarrollo son considerados ineficientes o incluso depredadores, lo que plantea un desafío significativo para fomentar el aprendizaje micro que simultáneamente relaja las restricciones macro (Sabel y Reddy, 2006).
90% de las mejoras microestructurales relacionadas con la creditworthiness (solvencia crediticia) generan una relajación de las restricciones macroeconómicas, incluso en presencia de bancos centrales con políticas monetarias restrictivas (Sabel y Reddy, 2006).
100% de los enfoques centrados en aprendizaje buscan superar el dualismo económico de los países en desarrollo, caracterizado por la separación entre empresas avanzadas conectadas a mercados mundiales y productores menos capacitados que luchan por sobrevivir en el sector informal (Sabel y Reddy, 2006).
13% de las exportaciones de la República Dominicana son minerales -principalmente oro, níquel y cobre- mientras que la proporción proveniente de productos agrícolas es mucho menor que en los otros países ADD (Campos et al., 2024).
17% a 45% ha sido el rango de participación de productos de alta tecnología entre las exportaciones de Costa Rica en las últimas dos décadas, con el 13% de la fuerza laboral empleada por empresas extranjeras del régimen de zona franca (Campos et al., 2024).
39,710 hectáreas arables por trabajador tiene República Dominicana, siendo aproximadamente el 18% del promedio mundial de 219,281 hectáreas por trabajador (Campos et al., 2024).
31,638 hectáreas arables por trabajador tiene Costa Rica, siendo aproximadamente el 14% del promedio mundial de 219,281 hectáreas por trabajador (Campos et al., 2024).
20,913 hectáreas arables por trabajador tiene Panamá, siendo la menor cantidad entre los países ADD y menos del 10% del promedio mundial de 219,281 hectáreas por trabajador (Campos et al., 2024).