Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
22 billones de dólares se estima el valor económico potencial anual de los conocimientos agrícolas tradicionales de América Latina aplicados a la bioeconomía y desarrollo sostenible, incluyendo técnicas de domesticación, cultivo y uso de especies autóctonas (Velásquez, A., 2025).
38% de la agrobiodiversidad mundial se encuentra en América Latina, región que ha aportado cultivos fundamentales como maíz, papa, cacao, tomate, aguacate y muchos otros a la alimentación global, constituyendo un activo estratégico para enfrentar el cambio climático (Velásquez, A., 2025).
300% ha crecido en la última década el comercio internacional de variedades nativas de América Latina como quinua, amaranto, maca, aguacate y café especial, reflejando un creciente interés por alimentos ancestrales y biodiversidad agrícola (Velásquez, A., 2025).
75% de la diversidad genética de cultivos tradicionales latinoamericanos se ha perdido en el último siglo, evidenciando la importancia de bancos de germoplasma y estrategias de conservación in situ para preservar opciones de adaptación al cambio climático (Velásquez, A., 2025).
20% de aumento en valor agregado han experimentado cultivos tradicionales latinoamericanos adaptados a estándares internacionales, como el aguacate Hass, el café Geisha, o variedades específicas de papa andina, demostrando oportunidades para bionegocios (Velásquez, A., 2025).
60% más de alimentos deberá producir América Latina hacia 2050 para contribuir a la seguridad alimentaria global en contexto de cambio climático, población creciente y restricciones de recursos, requiriendo innovación intensiva según proyecciones estratégicas (Velásquez, A., 2025).
45% podría incrementarse la eficiencia productiva agrícola latinoamericana mediante la implementación coordinada de estrategias de transformación digital, incluyendo mecanización y robótica adaptada, innovación digital e inteligencia artificial según proyecciones de CAF (Velásquez, A., 2025).
35% podría aumentar la contribución del sector agrícola a la bioeconomía latinoamericana mediante la implementación de tecnologías emergentes y enfoques circulares en toda la cadena productiva, según análisis prospectivos incluidos en la estrategia de CAF (Velásquez, A., 2025).
5.000 años de selección artificial han sido necesarios para desarrollar las principales variantes de cultivos alimenticios que conocemos actualmente, destacando la paciente labor de generaciones de agricultores para adaptar plantas a condiciones específicas (Velásquez, A., 2025).
65% de los pequeños y medianos agricultores latinoamericanos carece de acceso a financiamiento adecuado para adoptar cambios tecnológicos, identificándose como una barrera crítica para la materialización de innovaciones según diagnósticos de CAF (Velásquez, A., 2025).