Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
250 empleados como máximo promedio, facturación neta inferior a 50 millones de euros, y total de balance inferior a 25 millones de euros representan los criterios que debe cumplir al menos dos de ellos una empresa para ser considerada PYME bajo la regulación EUDR (Sarmiento, 2025).
12 meses adicionales representa el período de transición introducido por la Unión Europea en diciembre 2024, requiriendo cumplimiento para el 30 de diciembre de 2025 para empresas grandes y medianas, y el 30 de junio de 2026 para microempresas y pequeñas empresas (Sarmiento, 2025).
Entre el 80% y 90% de las empresas relacionadas con bosques en la mayoría de países en desarrollo son pequeñas y operan localmente, con empresas de pequeña escala representando más de la mitad del empleo en el sector forestal (Sarmiento, 2025).
El 90% de los operadores que importan productos dentro del alcance del EUDR están constituidos por pequeñas y medianas empresas (PYMES), según datos de la Unión Europea (Sarmiento, 2025).
12 componentes clave y 35 subcomponentes representan los elementos identificados del sector agroalimentario que pueden servir como puntos de intervención para mejorar resultados nutricionales (Duncan et al., 2022).
750 millones de personas representan la población global expuesta a niveles severos de inseguridad alimentaria, con esta estadística en tendencia ascendente (Duncan et al., 2022).
El 37% representa la disminución en la proporción del gasto gubernamental en agricultura comparado con la contribución del sector a la economía total, bajando de 0.42 en 2001 a 0.26 en 2017 (Duncan et al., 2022).
18 artículos revisados por pares fueron identificados como marcos conceptuales para sistemas alimentarios y nutrición, evidenciando la necesidad de enfoques multisectoriales que incluyan agricultura, salud, educación, agua, saneamiento y protección social (Duncan et al., 2022).
En dos regiones vulnerables de Guatemala, el 95 % de agricultores percibe cambio climático; el 81 % reporta impactos en producción, y solo el 41 % implementó adaptaciones como plantación de árboles (Viguera et al., 2019).
En la cuenca Mariño, prácticas agroecológicas mejoran la autosuficiencia alimentaria, los ingresos familiares y generan sinergias entre productividad, adaptación y mitigación climática (Quispe et al., 2021).