Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
37.500 toneladas de trigo y harina serán importadas para el abastecimiento del sector panificador, distribuidas en 30.000 toneladas de trigo y 7.500 toneladas de harina.
92.010 toneladas de trigo produjo Bolivia en 2025, frente a una demanda nacional estimada en 850.000 toneladas anuales.
89 % del trigo consumido en Bolivia debe cubrirse mediante importaciones, mientras la producción nacional abastece únicamente el 11 % de la demanda.
Aproximadamente 2 millones de personas han sido afectadas por la reducción del acceso a alimentos y productos básicos en La Paz y El Alto (Programa Mundial de Alimentos, 2026).
70% del empleo rural proviene de la agricultura en Bolivia y Perú (CAF, 2025).
70,8% de las personas vivían en hogares totalmente informales en Bolivia (OECD, 2024).
58% de las emisiones de gases de efecto invernadero en América Latina y el Caribe provienen del uso del suelo, el cambio de uso del suelo y el sector forestal, lo que demuestra el peso significativo de estas actividades en la dinámica climática regional y la urgencia de fortalecer acciones de mitigación (World Resources Institute, 2024)
23% de los bosques y 60% de la biodiversidad del mundo se encuentran en América Latina y el Caribe, lo que evidencia la importancia estratégica de la región en la conservación de ecosistemas y de la biodiversidad. Esta alta proporción también refleja el rol crucial de ALC en la provisión de servicios ecosistémicos esenciales y en los esfuerzos globales contra la degradación ambiental y el...
7% de la cobertura forestal en América Latina y el Caribe se perdió entre 1990 y 2020, equivalente a 138 millones de hectáreas, lo que evidencia la magnitud del proceso de deforestación en la región y la necesidad de fortalecer políticas de conservación y restauración (World Resources Institute, 2024).
Hasta 70 % se reduce el crecimiento de la productividad agrícola en América Latina y el Caribe al incorporar los costos ambientales. El aumento de la producción se ha sustentado principalmente en el uso intensivo de insumos y no en mejoras tecnológicas o de gestión, lo que evidencia la necesidad de políticas que integren sostenibilidad e innovación. (BID, 2025)