Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
El 8,7% del empleo en Brasil en 2022 estuvo relacionado con la agricultura, una disminución respecto al 15,4% en 2000 (OCDE, 2024).
El 2,6% de crecimiento anual en la producción agrícola de Brasil (2012-2021) superó el promedio mundial, impulsado por un aumento del 1,49% en insumos intermedios y del 1,42% en productividad (OECD, 2024).
El 3,3% de los ingresos brutos agrícolas en Brasil correspondieron al apoyo al productor en 2021-23, una disminución desde el 7,6% en 2000-02 (OCDE, 2024).
El 0,7% del valor de la producción agrícola en Brasil se destina a gastos en I+D y servicios de extensión (OCDE, 2024).
El 43% de las emisiones de GEI en 2021 provinieron de la agricultura, un porcentaje inferior al de 2000, pero aún alto en comparación con el promedio de la OCDE (OCDE, 2024).
El 61,6% de las extracciones de agua en Brasil provienen de la agricultura, aunque el estrés hídrico es bajo, con un valor de 0,8 (OCDE, 2024).
El 228 % de aumento en el volumen exportado de algodón, seguido por un 54 % en café y un 29 % en carne bovina y petróleo crudo, fueron las mayores alzas en las exportaciones de Brasil (CEPAL, 2024).
El 68% del total de registros de producción orgánica en Bahía correspondió a productores certificados por sistemas de garantía participativa y organizaciones de control social en 2018 y 2019 (Sanchez et al., 2021).
57% de las emisiones de GEI en el Cono Sur y Bolivia provienen del sector AFOLU, con la ganadería como principal fuente de metano (Muñoz G. & Gauna D., 2024).
680 millones de hectáreas en el Cono Sur y Bolivia se destinan a la ganadería, aportando el 26,8% de la producción y el 40,5% de las exportaciones mundiales de carne vacuna (Muñoz G. & Gauna D., 2024).