Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Más de 130 mil toneladas métricas de aguacate se importan desde México para la preparación de guacamole durante el Superbowl estadounidense, evidenciando el impacto cultural y comercial de este producto en el mercado norteamericano (Velásquez, A., 2025).
100 años atrás, en la década de 1920, el cartero y agricultor estadounidense Rudolph Hass creó la variedad de aguacate que lleva su apellido, combinando genes mexicanos y guatemaltecos para obtener características comerciales superiores (Velásquez, A., 2025).
100% de los productores agrícolas estadounidenses de gran escala utilizan información satelital, gran parte de ella generada por la NASA, para alimentar sus sistemas de agricultura de precisión automatizados para riego, fertilización y otras actividades (Velásquez, A., 2025).
El 1.3% de crecimiento de la producción agrícola entre 2012 y 2021 se mantuvo gracias al aumento de los factores primarios y otros insumos, a pesar de la desaceleración casi nula de la Productividad Total de los Factores (TFP) en ese período (OCDE, 2024).
El 79% de las ayudas positivas a la agricultura en 2021-23 fueron proporcionadas por China (37%), Estados Unidos (15%), India (14%) y la Unión Europea (13%) (OCDE, 2024).
234 Tg CO2e yr-1 representa la capacidad de captura de carbono en los suelos con tasas de adopción alta en la agricultura estadounidense, un aumento de 1.47 Mg CO2e ha-1 yr-1 sobre las prácticas existentes (Matlock et al., 2024).
3.9% de las 5.5 Gt CO2-eq de emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos proviene de la agricultura animal (USEPA, 2024).
Un 52 % fue el crecimiento de las importaciones estadounidenses procedentes de México entre 2017 y 2023, alcanzando un valor de 480.000 millones de dólares (CEPAL, 2024).
El 19,0 % de las exportaciones totales de bienes de China se dirigían a los Estados Unidos en 2017, cifra que disminuyó al 14,8 % en 2023 (CEPAL, 2024).
25 millones de hectáreas de bosques en los Estados Unidos se prevé que sufrirán pérdidas superiores al 20% al 2027 (FAO, 2024).