Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Se estima que los efectos de un Niño costero débil en Perú podrían restar 0.1 puntos porcentuales al crecimiento de la actividad económica de 2026. (Banco Central de Reserva del Perú, 2026).
El Banco Central de Reserva del Perú indica que s redujó la proyección de crecimiento del sector agropecario de 3.0% a 2.5% en previsión a la ocurrencia de El Niño Costero débil. (BCRP, 2026).
La producción agrícola de Perú creció 5,64% en enero de 2026 respecto al mismo mes del año anterior, impulsada por mayores niveles de superficie cosechada y condiciones climáticas favorables.
En la identificación sectorial de IAP, el rubro agrícola, silvicultura, caza y pesca registra 248 IAP (34,8%), seguido por industrias manufactureras (188), turismo (70) y TIC (51); adicionalmente se identifican 32 IAP en salud (farmacéutico y servicios/dispositivos médicos), según el informe (CEPAL, 2025).
70% del empleo rural proviene de la agricultura en Bolivia y Perú (CAF, 2025).
4,4; 2,5 y 2,4 veces más ganaban los formales frente a informales en El Salvador, Honduras y Perú (OECD, 2024).
60,6% de las personas vivían en hogares totalmente informales en Perú (OECD, 2024).
50% de la deforestación en la Amazonía peruana ocurre en tierras forestales donde está prohibido el retiro de cobertura arbórea, evidenciando que la pérdida de bosques se concentra en áreas legalmente restringidas. Esta situación refleja presiones asociadas al cambio de uso del suelo por actividades como agricultura migratoria, ganadería, minería ilegal e informal y cultivos ilícitos, co...
180 000 a 200 000 familias en el Perú practican la producción caprina como actividad económica complementaria dentro de la agricultura familiar, contribuyendo a la seguridad económica y diversificación productiva rural (INIA, 2025).
68 % de los 2 millones de caprinos del Perú se concentran en la costa norte, zona centro-sur y región andina, áreas con precipitaciones que varían desde 0–500 mm al año en zonas áridas y semiáridas, hasta altitudes superiores a 3000 m s.n.m. con mayor disponibilidad hídrica, lo que refleja contrastes en la oferta forrajera y potencial productivo (INIA, 2025).