Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
50 millones de dólares anuales como mínimo son necesarios para financiar adecuadamente la transformación digital del sector agropecuario en cada país de América Latina, según estimaciones incluidas en la estrategia de prosperidad agropecuaria de CAF (Velásquez, A., 2025).
5.000 años de selección artificial han sido necesarios para desarrollar las principales variantes de cultivos alimenticios que conocemos actualmente, destacando la paciente labor de generaciones de agricultores para adaptar plantas a condiciones específicas (Velásquez, A., 2025).
65% de los pequeños y medianos agricultores latinoamericanos carece de acceso a financiamiento adecuado para adoptar cambios tecnológicos, identificándose como una barrera crítica para la materialización de innovaciones según diagnósticos de CAF (Velásquez, A., 2025).
40% de los cultivos tradicionales latinoamericanos requerirán adaptación genética y tecnológica para hacer frente al cambio climático hacia 2050, representando un desafío científico y financiero según proyecciones mencionadas en la estrategia de CAF (Velásquez, A., 2025).
80 millones de dólares anuales se estima necesario invertir en cada país de la región para fortalecer los Servicios de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SAIA), fundamentales para facilitar el comercio internacional según estudios citados por CAF (Velásquez, A., 2025).
300% podría aumentar la productividad de pequeños agricultores latinoamericanos mediante servicios de capacitación y extensión adecuados que faciliten la transferencia y adopción de tecnologías adaptadas, según proyecciones de CAF para el desarrollo regional (Velásquez, A., 2025).
100 años atrás, en la década de 1920, el cartero y agricultor estadounidense Rudolph Hass creó la variedad de aguacate que lleva su apellido, combinando genes mexicanos y guatemaltecos para obtener características comerciales superiores (Velásquez, A., 2025).
25% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero provienen del sector agrícola, creando presión para adoptar prácticas sostenibles y normativas que regulen la producción y comercio internacional según estándares de sostenibilidad (Velásquez, A., 2025).
Entre 7000 y 8000 años A.C. datan los registros del origen del aguacate o palta en México y Centroamérica, siendo uno de los cultivos con mayor antigüedad documentada arqueológicamente en el continente americano (Velásquez, A., 2025).
35% podría aumentar la contribución del sector agrícola a la bioeconomía latinoamericana mediante la implementación de tecnologías emergentes y enfoques circulares en toda la cadena productiva, según análisis prospectivos incluidos en la estrategia de CAF (Velásquez, A., 2025).