Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
Cerca de 90 % por encima del promedio de los últimos cinco años permanecen los precios de los alimentos básicos en Haití. Aunque la inflación se desaceleró ligeramente y bajaron algunos precios del combustible, la inseguridad en los principales corredores viales continúa elevando los costos logísticos y de comercialización y restringiendo el acceso económico a los alimentos de los hogare...
De julio de 2026 a enero de 2027, FEWS NET proyecta resultados generalizados de Crisis, fase 3 de la CIF/IPC, en Haití, mientras algunos hogares continuarán enfrentando resultados de Emergencia, fase 4, en las zonas más afectadas. Las condiciones más graves se esperan en los sitios de personas desplazadas del área metropolitana de Puerto Príncipe, el Bajo Artibonito y algunas comunas de los ...
89 % del trigo consumido en Bolivia debe cubrirse mediante importaciones, mientras la producción nacional abastece únicamente el 11 % de la demanda.
37.500 toneladas de trigo y harina serán importadas para el abastecimiento del sector panificador, distribuidas en 30.000 toneladas de trigo y 7.500 toneladas de harina.
92.010 toneladas de trigo produjo Bolivia en 2025, frente a una demanda nacional estimada en 850.000 toneladas anuales.
6 grupos de cultivos de exportación, frutas, hortalizas, vid, café, té y arroz prémium, lideran la adopción de bioestimulantes ante mayores exigencias ambientales, de inocuidad y acceso a mercados.
3 beneficios estratégicos, mayor eficiencia nutricional, tolerancia al estrés climático y calidad comercial, impulsan la incorporación de bioestimulantes en la agricultura orientada a la exportación.
29 de julio de 2026 fue la fecha de la revisión de la Ley de Semillas y de las políticas sobre producción nacional, mejoramiento genético, innovación científico-tecnológica y certificación de semillas en Venezuela.
2 componentes de la inflación, alimentos y energía, podrían registrar aumentos ante un episodio intenso de El Niño en América Latina durante 2026.
4 semanas sin lluvia fueron suficientes para destruir siembras de cultivos básicos en comunidades agrícolas de Guatemala y El Salvador, agravando el riesgo alimentario.