Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
6 ámbitos prioritarios de acción, rutas comerciales alternativas, monitoreo de mercados, reservas de fertilizantes, infraestructura logística, protección del consumo y canales humanitarios, concentran las recomendaciones regionales de la FAO.
3 horizontes temporales, corto, mediano y largo plazo, estructuran las recomendaciones de la FAO para reducir vulnerabilidades y construir condiciones de resiliencia en los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe.
15 países de América Latina y el Caribe participaron en la reunión técnica de alto nivel que analizó los efectos del conflicto en Medio Oriente sobre los sistemas agroalimentarios regionales y su posible evolución en el mediano plazo.
61 % es la probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio de 2026 (BID, 2026).
1.500 millones de lempiras fueron destinados por Honduras al Programa de Incentivos a la Producción Agrícola, Ganadera y Cafetalera 2026 para fortalecer la seguridad alimentaria y responder ante emergencias climáticas.
Más de 100.000 personas en 250 comunidades rurales fueron beneficiadas por acciones anticipatorias implementadas en nueve países durante El Niño 2023-2024, con aumentos de hasta 40 % en producción de maíz y frijol en algunos países centroamericanos.
22 % de las pérdidas agrícolas mundiales por desastres corresponde a las Américas, con pérdidas estimadas en USD 713.000 millones.
130,7 puntos alcanzó el Índice de precios de los alimentos de la FAO en abril de 2026, con un aumento de 1,6 % frente a marzo y de 2,0 % frente a abril de 2025.
Cerca del 30 % fue el aumento interanual de la cosecha de granos en eventos intensos de El Niño, como los de 1997 y 2014-2016, por mejoras en productividad.
1997 fue la última vez que la Argentina observó una variante extrema de El Niño, asociada con lluvias intensas, inundaciones y daños en zonas urbanas y agropecuarias.