Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
65% de la cosecha de Mendoza estaba clasificada como uvas de alta y media calidad en 2002, mientras que en San Juan solo alcanzaba el 26%, evidenciando una marcada diferencia en la producción de calidad entre las provincias (McDermott, 2005).
43% de la superficie de viñedos en Argentina estaba dedicado a variedades de alto valor enológico en 2001, aumentando significativamente desde aproximadamente el 20% en 1990 (McDermott, 2005).
85% de los ingresos por exportaciones de vino argentino proviene de vinos finos, representando una significativa mejora en la calidad y valor agregado del sector vitivinícola (McDermott, 2005).
40% de las cadenas de suministro globales muestra la emergencia de pequeños proveedores capaces y autónomos que operan en sectores como el agroindustrial en Chile o el textil en India, ejerciendo una autonomía creciente en sus relaciones con clientes actuales que valoran su iniciativa (Sabel y Reddy, 2006).
60% de las cadenas de suministro globales ha evolucionado desde estructuras dominadas por grandes productores o minoristas hasta incluir proveedores de primer nivel capaces e influyentes, a menudo basados en países en desarrollo avanzados como Corea del Sur o Taiwán (Sabel y Reddy, 2006).
13% de las exportaciones de la República Dominicana son minerales -principalmente oro, níquel y cobre- mientras que la proporción proveniente de productos agrícolas es mucho menor que en los otros países ADD (Campos et al., 2024).
17 países de América Latina y el Caribe han registrado una disminución de la inversión presupuestaria en agricultura en los últimos tres años (Conroy et al., 2024).
El 1.3% del PIB y el 16% del PIB agropecuario en ALC corresponden a los apoyos a la agricultura (Conroy et al., 2024).
Casi el 7% del PIB de ALC en 2024 proviene de la agricultura, aunque su participación varía significativamente entre países (Conroy et al., 2024).
32 % de los productores en Bolivia usan riego, pero solo cubre el 7 % del área plantada (Castilleja et al., 2023).