Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
En 2023, la agricultura representó 12,1% del empleo en América Latina y el Caribe, frente a 3,8% en la Unión Europea, según el gráfico comparativo de participación del empleo por actividad económica (CEPAL, 2025).
Se analizan los apoyos estatales al sector agropecuario peruano (2019–2022) mediante la metodología de la OCDE (PSE y GSSE), cuantificando subsidios, servicios generales y programas de competitividad, y vinculándolos con las emisiones de GEI del sector. Evalúa su coherencia con las NDCs y la Política Nacional Agraria 2021–2030, destacando la necesidad de reorientar los incentivos hacia pr...
FUNDESA identifica al sector lácteo como estratégico en generación de empleo y exportaciones, dentro del plan GNSD. (FUNDESA, 2021)
Informe de la producción del sector agropecuario en Perú , el cual registró un crecimiento acumulado de 4,5 % entre enero y noviembre de 2024. Esta recuperación respecto al año anterior fue impulsada por un aumento del 6,4 % en el subsector agrícola y del 1,2 % en el subsector pecuario.
A pesar de las dificultades, el sector lácteo aún tiene un peso socioeconómico considerable. Según estimaciones de MIDA, la cadena lechera (producción primaria + industria + comercialización) genera alrededor de 270,000 empleos directos e indirectos en el país.
644.500 toneladas de animales acuáticos cultivados produjo América del Norte en 2022, un aumento del 4,3% respecto a 2020 (FAO, 2024).
Casi el 7% del PIB de ALC en 2024 proviene de la agricultura, aunque su participación varía significativamente entre países (Conroy et al., 2024).
Un tercio de las más de dos mil millones de hectáreas de superficie en ALC tiene fines agrícolas (FAO y PNUD, 2025).
De los 33 países en ALC, apenas tres cuentan con un censo agropecuario producido en los últimos 5 años (FAO y PNUD, 2025)
El estudio encuestó a 130 productores caprinos en Piura (Marcavelica, Lancones, La Brea). El 56.9 % percibe el cambio climático, con impactos en temperatura (69.9 %), precipitación (100 %), fertilidad del suelo (79.2 %) y agua (50 %). Se identificaron cuatro niveles de capacidad adaptativa: excelente (6 %), buena (23 %), regular (75 %) y pobre (25 %) (Temoche et al., 2024).