Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
A pesar de las dificultades, el sector lácteo aún tiene un peso socioeconómico considerable. Según estimaciones de MIDA, la cadena lechera (producción primaria + industria + comercialización) genera alrededor de 270,000 empleos directos e indirectos en el país.
644.500 toneladas de animales acuáticos cultivados produjo América del Norte en 2022, un aumento del 4,3% respecto a 2020 (FAO, 2024).
Casi el 7% del PIB de ALC en 2024 proviene de la agricultura, aunque su participación varía significativamente entre países (Conroy et al., 2024).
Un tercio de las más de dos mil millones de hectáreas de superficie en ALC tiene fines agrícolas (FAO y PNUD, 2025).
De los 33 países en ALC, apenas tres cuentan con un censo agropecuario producido en los últimos 5 años (FAO y PNUD, 2025)
El estudio encuestó a 130 productores caprinos en Piura (Marcavelica, Lancones, La Brea). El 56.9 % percibe el cambio climático, con impactos en temperatura (69.9 %), precipitación (100 %), fertilidad del suelo (79.2 %) y agua (50 %). Se identificaron cuatro niveles de capacidad adaptativa: excelente (6 %), buena (23 %), regular (75 %) y pobre (25 %) (Temoche et al., 2024).
El 8,7% del empleo en Brasil en 2022 estuvo relacionado con la agricultura, una disminución respecto al 15,4% en 2000 (OCDE, 2024).
El 2% del PIB y el 1,6% del empleo en Canadá provienen de la agricultura primaria, que tiene una mayor contribución económica en algunas regiones del país (OCDE, 2024).
El 2,6% de crecimiento anual en la producción agrícola de Brasil (2012-2021) superó el promedio mundial, impulsado por un aumento del 1,49% en insumos intermedios y del 1,42% en productividad (OECD, 2024).
4% del financiamiento climático global recibe la agricultura, pese a su vulnerabilidad y contribución a las emisiones (Banco Mundial, 2024).