Las políticas del agua para la agricultura son intervenciones del estado en la forma de en normas, regulaciones, estrategias, planes, programas o proyectos diseñados para garantizar el acceso y uso sostenible del agua en la agricultura. Aborda temas como la gestión de integral de recursos hídricos, la conservación del agua, la eficiencia en el uso del agua, la equidad en la distribución del agua y la adaptación al cambio climático. El objetivo principal de estas políticas es garantizar la disponibilidad de agua suficiente y de alta calidad para la agricultura, promover la productividad agrícola sostenible y mejorar la seguridad alimentaria y el bienestar de las comunidades rurales.